¿Cansancio? ¿Piernas pesadas?¿estrés?¿Poco tiempo para ti?¿Te cuesta llevar tu cuerpo y no tienes tiempo de hacer ejercicio físico? ¿Te sientes blando y poco tónico?

Vaaale, entendido: Necesitas un tratamiento a base de MRM (Masaje de Relajación Muscular)

Pocas técnicas de masaje son más efectivas que el MRM (Masaje de Relajación Muscular). El obetivo del masajista es obvio: conseguir una relajación completa de toda la musculatura del cuerpo, a través del calentamiento manual de los grupos musculares, siguiendo un orden lógico.

Contado así parece una técnica más de masaje pero no, en realidad buscamos recrear todos los efectos del deporte en el cuerpo, salvo los propios de la contracción muscular. No es deporte activo, si acaso deporte pasivo.

Aunque los efectos sean altamente benéficos, no se puede considerar el MRM una técnica terapéutica pura. No “tratamos” nada en concreto sino todo el cuerpo, que recibirá los beneficios del masaje bien dado.

 

Cómo se da un MRM:

El masajista trabaja manualmente todos y cada uno de los grupos musculares, utilizando técnicas de amasamientos, digitopulgares, digitopalmares, deslizamientos, estiramientos fijos, etc. El efecto es inmediato: la musculatura trabajada, bombeada, amasada, se va calentando. Su temperatura aumenta, la circulación se acelera, se oxigenan y flexibilizan los músculos.

La progresión del masaje es pura lógica: se trabaja un grupo muscular de un lado e inmediatamente después el mismo grupo muscular del oro lado del cuerpo. Estadísticamente los grupos musculares que acumulan más tensión son los del cuello. Por ello empezará el masaje, y a partir de allí va avanzando el masaje, “piso por piso”.

Cuidado, el MRM no incluye ningún tipo de manipulación ni de movimiento articular. El receptor del masaje está relajado, no intervendrá en ningún momento. No se le va a “mover”, doblar, estirar…nada.

Otra cosa es que al terminar la sesión el terapeuta decida por su cuenta estirar con fines relajantes algunos grupos musculares, pero siempre buscando la relajación.

Los efectos son evidentes, desde el mismo momento del masaje: calentamiento de la musculatura, lo cual conlleva disminución de las tensiones localizadas, hombros, cuello, espalda, miembros inferiores, y también musculatura facial y craneal, hasta la planta de los pies. Porqué uno de los secretos  del MRM es que es absolutamente completo. Todos los grupos musculares se trabajan, se calientan, se estiran, se bombean, se relajan.

¿Cómo se recibe un MRM?

El cliente está tumbado primero boca abajo (decúbito prono dirían los puristas), desnudo y tapado de cintura para abajo. El masaje empieza en el cuello y de allí hacia abajo, alternando movimientos amplios con técnicas más precisas.

El masaje de la parte posterior termina por unos pases generales muy largos, envolventes, antes de pasar boca arriba (decúbito supino seguirían diciendo los puristas). En la cara anterior del cuerpo se trabaja primero los miembros inferiores. Luego abdomen, torso, miembros superiores y terminamos con cara, cuello, cuero cabelludo…

¿Cuánto tiempo dura?

Un buen MRM no tiene por qué durar más de 40 minutos. Es el tiempo más que suficiente para conseguir sin prisas una profunda relajación de todos los grupos musculares del cuerpo.

Apetece…¿verdad?

Ejemplo de MRM de espalda, otro día vemos el cuerpo entero…